Ella me ha invitado a su fiesta.
También estaba él.
Así, que
ella, él y yo.
Por un momento pensé
que me ha había vuelto loco,
pero, no.
Allí estaba yo en su fiesta,
viendo lo bien que le sentaba
su vestido nuevo
y sus interminables tacones
que sujetaban sus
alargadas piernas.
Todo fue bien, hasta
que derramé mi copa
en la entrepierna de él.
Algo me hizo, él.
Ella me llevó al hospital.
Fue el viaje más bonito de toda mi vida.
Invítame a más fiestas así.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar