Al parecer, aunque tenga sexo conmigo, parece que no se olvida del amor, por el otro. Tengo el dilema de sufrir el sexo sin amor. Y hasta tengo celos de ese amor sin sexo que tiene con ese hombre.
Soy tonto. Debería disfrutar de su sexo en Barcelona y no pensar en su vuelta a París. Pero la mente piensa a su antojo y el amor está a punto de instalarse.
Soy tonto. Debería disfrutar de su sexo en Barcelona y no pensar en su vuelta a París.
ResponderEliminarPero la mente piensa a su antojo y el amor está a punto de instalarse.